domingo, 15 de marzo de 2009

trago dulce - trago amargo

Trago dulce: mi padre preparando un brindis
El otro día fue su cumple, y fuimos a cenar con él. Durante la cena surgió el tema del brindis. Yo le dije que un amigo mío interrumpirá en los postres para decir un brindis y enlazar con el baile, y que en el caso de que él quisiera, mi amigo le podía dar pié para su brindis. Se quedó callado, pensando. Yo estaba segura de que no querría.
Ayer por la tarde, en la segunda prueba que tuve del vestido, me dijo en un aparte: "Silvi, me estoy preparando unas palabritas para el brindis, espero que no me de la tos antes de decirlas..." Momento inolvidable para mí.

Trago amargo: niños no
Hace meses, cuando hacíamos los primeros recuentos de invitados vimos que dado que estamos ya talluditos, muchos invitados de nuestra generación ya han tenido hijos. A pesar de que el sentido común parece aconsejar dejar a los niños en casa cuando la fiesta es nocturna y consiste en adultos comiendo, bebiendo, fumando y bailando, creímos conveniente especificar que los niños no estaban invitados al evento porque de no hacerlo corríamos el riesgo de juntarnos con casi 20 enanos todos menores de seis. Casi todo el mundo ha comprendido perfectamente esta petición de los novios y no he tenido ningún problema. Casi todo el mundo. Sin entrar en detalle, "gracias" a aquellos que han provocado una situación tan ligerita y cómoda que no olvidaré fácilmente.

Trago dulce: abuela Julia preparando su atuendo
Con el tema de los niños me llevé un poco de sofoco, y justo me llamó mi abuela con la mejor noticia que podía darme en ese momento, había hecho torrijassss. Allá que fui después del trabajo. Durante la visita me estuvo enseñando el modeli que tiene preparado para la boda: el traje, la blusa, los zapatos que no son nuevos para no ir jorobada toda la noche, las joyitas de los antepasados que piensa desempolvar para la ocasión... Se me pasaron todos los males.

Trago amargo: ceremonia
De nuevo ha surgido el debate con P/S sobre qué celebrar en una ceremonia que no tiene carácter legal ni religioso. Estos carrocillas tienen las cosas tan claras a estas alturas de la vida, que como para cambiárselas. En su favor diré que definitivamente no es lo convencional ni lo cómodo inventarse una celebración, pero bueno, es lo que nosotros queremos. Resulta especialmente agotador darme cuenta de que lo que yo quiero hacer no es siempre lo que harían los míos en mi lugar.

Trago dulce: despedidas de soltero
Fiancé tuvo la suya... Una noche cultural, me dijo. Luego me dió detalles, y me moría de curiosidad. Vaya sitios hay por Madrid La Nuit...
Mis coleguis del trabajo me organizaron una a mi, lo pasé en grande... he tenido suerte con ellos, compañeros y sin embargo amigos.
Mi hermana y mis amigas del alma, llevan meses organizando una que será este sábado. ¡¡Tengo muchísimas ganas!!

Trago amargo... o más bien no trago...
Gran momento la segunda vez que me probé el vestido. Al subir la segunda cremallera, la cosa no fluyó, más bien subió a regañadientes. Pero yo no dije nada. Me quedé en shock, y pensando "¿no puedo respirar realmente, o me estoy obsesionando?". Oía voces fuera de mi cabeza que me decían a lo lejos "Siiilviaaa... anda un poco para que veamos si hay que cogerte el bajoooo...", y yo pensaba "este INMENSO CALOR que tengo, ¿es normal, o es que me estoy asfixiando?". Algo llama mi atención desde el otro lado del vestido... me tengo que mover... me muevo, ando, me recojo la falda, me voy relajando, pasan unos minutos y el vestido ha cedido, puedo dar una gran bocanada. Estoy bien, estoy viva. Paso casi dos horas con el vestido puesto, y no estoy azul, decido no decir nada.
¿Cómo he llegado a este punto masoquista? Ni idea, no me reconozco. El miércoles le digo a la modista mágica que como no me descosa un centímetro del pechamen, la novia no va a llegar ni al cóctel.

Trago dulce: amigas que vuelven
He tenido la mala suerte de que dos de mis mejores amigas, de las que sabes que tendrás para siempre, viven en el continente americano. Ambas han hecho el gran esfuerzo tanto económico como logístico (una de ellas fué madre hace tres meses) de venir a España para mi boda. Todos mis invitados son importantes, pero no todos hubieran venido en vuestras circunstancias. Me llena de "orgullo y satisfacción".

Trago amargo: sin confirmación
Hay gente que es incapaz de decidir si viene o no viene, si viene sólo o acompañado. ¿No han organizado un bodorrio???

Trago dulce: regalos
Llegan y llegan. Muchísimas gracias a todos por vuestra generosidad. Espero que disfrutemos todos de una noche mágica.

1 comentario:

ABB in Brussels dijo...

Para tragos, los que vamos a dar todos esta noche, jeje: Dulces (tú sâbês, ronsitos por aquí, ronsitos por allá..), amargos (para los tipos/pas duros, coñás, wiskasossss).. pero igual de ricos!

(lo siento, no he podido evitarlo, que he leído hoy 4 de abril el post del 15 de marzo...).