Como novia tengo que estar radiante dentro de un mes. El deber obliga, y esta semana he estado en un salón de belleza, haciéndome una limpieza de cutis. Era la segunda vez que me hacía un tratamiento semejante, y para aquellas que no lo hayan sufrido, os advierto de que duele.
Al margen del dolor, me pareció curioso entrar de lleno en ese mundo. Ya desde hace un tiempo, influenciada por mi madre, hago mis pinitos en el mundo de la cosmética y las cremas mil. He adquirido ciertos hábitos que bueno, a lo mejor en un futuro benefician mi aspecto, pero lo que es ahora mismo me doy cuenta de que no han hecho más que crearme nuevas obligaciones. Y es que esto de ser tía es de lo más esclavo. El pelo es otra de mis letanías como dice Fiancé. A él le resulta muy curioso cómo he entrado en el círculo vicioso del tinte, siendo consciente de que jamás saldré. No es como la depilación láser, que tiene un claro objetivo. El pelo de la cabeza no queremos que deje de salir, (sería trágico) y sin embargo nos empeñamos en cambiarlo y darle forma una vez está fuera.
El otro día fuí al salón de belleza con la intención consciente de, lejos de plantearme la necesidad o no de limpiar mi cutis lleno de impurezas e inmundicias, hacer todo lo contrario, disfrutar al máximo de que una profesional me diera toda clase de masajitos y sobitos por la cara, mientras me contaba milongas que yo estaba dispuesta a comprar sobre peelings, baños de vapor, exfoliaciones corporales, poros abiertos, luminosidad y un largo, larguísmo etc.
Hay que dejarse llevar algunas veces, no? Yo me dejé llevar casi cien euros, he de confesar. Pero necesitaba desconectar, fueron dos horas en las que no pensaba en nada más que en estas cosillas de poca enjundia. Tranquila, relajada. Y me di cuenta de que estaba más cansada de lo que creía.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
3 comentarios:
ui si..la limpieza de cutis puede doler...ufff!!ya ves!a mí me toca una dentro de poco tambiénn!
Estoy segura que ese dia y con tanto preparativo de belleza vas a estar radiante, aunque como suele decirse lo que da la verdadera belleza es la felicidad que una lleva dentro..y fijo que ese día, serás muy muy feliz!:)
un mua!
M
Ya te digo...menudo dolor.. Yo era la primera que me hacía y de he confesar que no he vuelto... (aunque como bien dices, esto de la belleza es una carrera de fondo y aunque ahora no se aprecien las cremas seguro que en el futuro se nota la que se cuidó y la que no.. y me temo que yo seré de las que nooooooooo !!! Qué desastre! )
A mi cuando me dijiste que doía me acojonaste. Yo creía que era algo placentero y relajante... Para sufir ya tengo suficiente con la depilación....
Publicar un comentario