domingo, 8 de febrero de 2009

Not in the mood.

Mi familia está en plena vorágine para encontrar sus respectivos atuendos. Viéndolo con perspectiva, escoger un vestido para la novia se hace de una manera mucho más ordenada que para las invitadas de importancia. En el caso de mi hermana, el sábado nos echamos a la calle a patear tiendas y tiendas a ver si en algún sitio encontraba la horma de su zapato. Ir de compras es algo que tienes que hacer en un estado de ánimo prácticamente "zen", ya que como lleves prisa o necesites resolver cuanto antes, casi seguro que te equivocas o te acabas arrepintiendo. Creo que este sábado el estado de ánimo general no era el adecuado, y he de reconocer que el equipo de especialistas ha fracasado. Sí, sí, fracaso. Pero además no ha sido un fracaso silencioso y quedo. Ha habido trifulcas varias, momentos de ira contenida, cigarros de "a ver si se me pasa la mala leeeeeecccheeee"... en definitiva, los ánimos han caído ligeramente.
Creo que estábamos cansadas y nerviosas. Cada una por sus motivos perfectamente comprensibles, pero entre las tres una pequeña bomba de relojería.
Como de todo se aprende y me encanta hacer listas, creo que para la próxima batida deberemos procurar seguir las siguientes pautas.

CONSEJOS PRÁCTICOS ANTES DE LANZARSE A COMPRAR UN VESTIDO DE FIESTA.

  1. Establecer claramente el día anterior las boutiques que se van a visitar. Y si es posible verse los catálogos por Internet, pues a estudiárselos. Como siempre, cuanta más información, muchísimo mejor.

  2. Abarcar una sóla zona geográfica de actuación. No es aconsejable ir de San Chinarro a Chamartín, de Chamartín a Salamanca pasando por Castellana y tiro porque me toca en un mismo día. Mareante. ¡Y por supuesto no llevar coche!

  3. Ir mona. Esto lo digo sobre todo por mí misma, que cada vez que me miraba ayer en los espejos me quedaba ES-PAN-TA-DA (osea). Si vas a estar en sitios donde no hay nada más que espejos por todas partes, es preferible que lo que reflejen sea de tu agrado.

  4. Ir cómoda. Por supuesto, esto lo sabe cualquiera y debería ser algo normal, no cuestión de ir de compras, pero bueno, hay que remarcar por si acaso.

  5. Hacer pausas al menos cada dos horas. Hay que parar, tomarse un café, una caña, un pincho o lo que sea. Reflexionar e hidratarse.

  6. Ir sin prisa. No tiene que durar todo el día, pero no puedes estar pensando en las cosas que tienes por hacer, ni en cuando vas a volver a tener un rato libre para acabar con este suplicio. NO. Quedan aún dos meses, tiempo de sobra.

  7. Pensar que son momentos especiales y únicos, y disfrutarlos como tal. Esto puede verse como ñoñería, pero es que os aseguro que no me pienso volver a casar.

  8. Ir con el convencimiento absoluto de que si algo no te queda bien, es culpa de la prenda. Además que en este caso es cierto, porque mi hermanita es un bombón, aunque esté feo que yo lo diga.


Vaya, creo que ha quedado un poco "Consejos TELVA para ser una mujer de hoy en día"... pero bueno, en resumen, usar la cabeza.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Un decálogo realmente interesante, debería popularizarse, elevarse a documento público y, si por mi fuese, hacerse ley.

Unknown dijo...

Atentos porque este fin de semana volvemos a salir en busca del vestido perfecto...estoy segura de que la semana que viene tendréis nuevas entradas...me encanta éso de que el problema está en la prenda..ABSOLUTAMENTE DE ACUERDO.

Silvia dijo...

Nos tienes abandonadísim@s, Silvia...