- Invitaciones: Ya ha comenzado el reparto. Algunas reacciones han sido muy bonitas. Un compi del trabajo, al que tengo bastante cariño, me plantificó un besazo, y me hizo saber que era la primera boda a la que le invitaban en su vida y que estaba muy ilusionado con el acontecimiento. Espero no decepcionarle.
La mayoría de nuestros familiares tienen su invitación a buen recaudo y sorprendentemente, a dos meses del día D, casi todo el mundo nos va confirmando. Me empiezo a preguntar si cabremos todos en el salón.
Fiancé tuvo un pequeño susto la semana pasada cuando llevó las suyas a sus compis y al ir a repartirlas no las encontró. Al llegar a casa tuvimos una refriega porque ¿cómo narices puede uno perder sus invitaciones de boda de sus amores? En un momento dado confesó que se le podían haber caído al suelo de la oficina, lo cual aún me enervó más al pensar que nuestras invitaciones estaban rodando por moquetas extrañas... Al final las encontró, he de confesar que estaban bien guardaditas, pero bueno... - Luna de miel: El destino ha querido (problemas de agenda de Fiancé) que tengamos que disfrutar la luna de miel por capítulos, es decir, un aperitivo la semana después de la boda, y este verano veremos si podemos hacer algo más. Pues dicho aperitivo ya está decidido y contratado. Iremos a las Islas Canarias, como fueron mis padres hace más de 30 años, curiosamente. Tengo muchísimas ganas, no lo conocemos ninguno de los dos, y hemos tirado la casa por la ventana en lo que concierne al hotel. Será breve, pero intenso.
- Regalitos y puros: Me apetecía bastante obsequiar con bombones, y ha sido durísimo, he estado catando bombones de tres bombonerías distintas, jejeje... no me esperaba disfrutar tanto con esta parte de la boda. Hemos optado por una bombonería que hay cerca del trabajo de mi madre en donde nos van a preparar un perifollito con cuatro bombones dentro. Están riquísimos, y espero que la gente no tarde en abrirlos para poder disfrutar de ellos mientras estén frescos.
Y el tema de los puros... He seguido el consejo de una amiga (Silvia, he escuchado la voz de tu experiencia), y al final hemos decidido tener preparadas un par de cajas para aquellos a los que les apetezca. Gente de la liga antitabaco, lo siento, pero muchos disfrutan con el tema de fumarse un puro... sobre todo yo, qué leches. - Traje del novio: ¡¡Ya está!! Hace un mes o así, fuimos los dos a nuestra segunda casa (C.I.) para ver algún modelo y me ví muy verde en el tema de trajes de caballero, con lo cual acordamos que iría él con su padre. La semana pasada quedaron, y lo bueno de los chicos es que era casi imposible que no resolvieran ése mismo día. Así fué. La semana que viene iremos a recogerlo, digo iremos porque he decidido que el secretismo sólo aplica a la novia, yo quiero ver cómo le queda el traje a mi Fiancé, que nadie mejor que yo para sacar faltas.
- Ya tenemos una canción para abrir el baile, no digo más aunque me esté muriendo de ganas porque será más bonito si es sorpresa.
- Primeras elucubraciones con M.C. Bones. Lo mismo que el baile, la cosa promete.
Como decía al principio, ya estoy institucionalizada como novia porque en este punto admito, que me lo estoy pasando pipa.