Me tengo por una persona bastante tranquila. A pesar de que dicen que me parezco mucho a mi madre, y mi madre la mujer es un auténtico manojo, yo creo que en éso, afortunadamente, he logrado diferenciarme y pensaba que si me ponía nerviosa por el tema del bodorrio, esto sería más bien entrado el mes de marzo. Pues no. Resulta que estoy "atacá", y yo dándomelas de cool toda la vida.
A este diagnóstico he llegado al cabo de una semana muy rara que he tenido. Me he peleado con Fiancé como unas cuatro o cinco veces, lo cual es rarísimo, porque le tengo que tocar mucho las narices para que él se enfade conmigo, y lo ha hecho. Aunque claro, también podría ser que él esté nervioso y por ello tenga menos fuelle... lo dudo. Habrá que admitir abiertamente que he estado insoportable, y a enmendarse una. Yo que sé, tendré que ir más a yoga, al funky, o echar carreras en plan posesa, pero paso de estar así hasta Abril. Ya os contaré qué tal me resulta mi estrategia.
Me preocupa no obstante otra cosa que no sé muy bien cómo solucionar. Tengo pesadillas "bodiles"... ya he tenido como tres.
La primera ha sido por el tema del vestido. En mi sueño yo iba vestida como Cenicienta: mangas de farol, diadema brillante, falda pomposa y gran can-cán... De la nada aparecía otra chica, que creo que también era yo, pero no me reconocía bien. Mi otra yo iba vestida también de novia, pero como si fuera una novia venida a menos. Era entre zarrapastrosa y hippie, una mezcla muy rara. Yo veía a la novia cutre, y me veía a mí misma vestida de Cenicienta y me entraba una angustia tremenda porque ¡¡quería llevar el vestido zarrapas!!
Esto puede dar lugar a muchas interpretaciones muy sesudas... ¿mi subconsciente quiere ir harapienta?
Otra noche soñé con mi pelo. Desde siempre he querido tener el pelo laaaargo, pero como resulta que tengo melena aleonada (por decirlo finamente), dejármela larga siempre acaba siendo un dolor, y cuando más o menos me llega por los hombros, me da el pronto y me lo corto radical. Pero claro, ahora con la boda, es lo suyo dejarse melena (regla no escrita de las novias, estarse un año sin cortarse ni las puntas). Y el otro día soñé que entraba a una peluquería porque se me olvidaba que me iba a casar, y me hacía un corte de pelo a lo "jarraichu". Cuando me miraba al espejo de repente me acordaba de que me iba a casar, y ¡¡de nuevo la angustia!!
¿Es el estilo "jarraichu" un look que quiero probar? ¿cómo narices se me puede olvidar que me caso?
Pero aún hay más. El tema de las alianzas es otra cosa que me está rondando últimamente. Por cierto, que el mundo de las alianzas es amplísimo, ya os contaré. Bueno, el caso es que he soñado que iba a buscar alianzas pero era súper raro porque las alianzas las vendían con la inscripción ya hecha y no había manera de encontrar una con el nombre de Fiancé. Y yo buscaba y buscaba en muchas tiendas y no lo encontraba... ¡¡angustiaaaaaaaaaaa!!
Os podéis imaginar la ojera que llevo toda la semana.
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4 comentarios:
Está claro, esto cada vez se pone más interesante.. este post ha sido de los mejores.
Intuyo que una preparación de boda sin nervios es lo mismo que un actor que sale tranquilo al escenario, o por poner otro ejemplo más pasional, que hacer el amor en silencio.
Señorita Silvia, la fama cuesta y hay que darlo todo hasta el último momento.
Me encanta este blog.. ya lo dije, no?
es como una rebelión interna ante todas las obligaciones que te impone la boda, ¿no?
y con razón
ojalá fuera todo más fácil, menos convenciones, etc.
Ehh Silvia!
Yo te lo decia que eres pija por fuera y hippy por dentro!!!
Es normal tener pesadillas, pero intenta recordar que estos momentos son unicos, y tienes que disfrutarlos lo mas que puedas..no te preocupes, todo saldrà perfecto.
Estoy segura.
Ciaaauu!
Estoy de acuerdo con "amor": quieres casarte pero te repatea que tenga que ser "según las normas". E intetas revelarte contra ello, en realidad (no eligiendo el fotografo de marras) y en sueños.
Intenta resignarte y ceder en ciertas cosas, ganar pequeñas batallas como la del fotografo, y al final ganar la guerra: la boda saldrá tal como la pensaste, seguro!
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