Para celebrar una ceremonia nupcial (o casamiento), se necesita un salón en el que quepan tus invitados, un maestro de ceremonias, y un protocolo o guión a seguir. Véase en el caso católico: Iglesia, sacerdote, liturgia (Evangelio, lecturas, promesas, peticiones...) Todas las religiones tienen ceremonias muy lucidas pero queridos padres, esto es lo que tienen las religiones, y por mucho que se quiera, en el juzgado tampoco íbamos a tenerlo. Así que tenemos dos opciones: la primera es ir directamente al papeo y bebercio: que por primera vez, me planto y os digo que PASO. Y la segunda es hacerlo a nuestro modo:
- Lugar: Hotel "cerquita".
- Maestro de ceremonias: un buen amigo que nos quiera hacer tal regalo.
- Protocolo: un guión que confeccionaremos Fiancé y yo con la intención de transmitir de alguna manera lo que sentiremos ése día. Y espero que nadie lo vea como un "paripé"... pero si es así, me hago la pregunta ¿haría las cosas de diferente forma por lo que algunos puedan pensar? NO. Pues entonces corramos un tupido velo. NOTA: Este sabio pensamiento no os vayáis a pensar que es de mi cosecha, son horas de terapia no remunerada adecuadamente ya sabéis a quién.
Por último, para celebrar una boda se necesita: comida, bebida, música, dos recién casados, y sus queridos invitados.
1 comentario:
Tengo que admitir que siento envidia. Principalmente por la decisión de pasar de un rollo religioso para hacer lo que a uno le apetece (pq casarse, seamos sinceros, apetece).
Pero también por tener un "todo alrededor" que te comprende en la decisión.
Publicar un comentario