miércoles, 5 de noviembre de 2008

Matrimonio, boda, ceremonia (2/2)

Para contraer matrimonio se necesitan: partidas literales de nacimiento, certificado de empadronamiento, dos testigos, cita en el Registro Civil y un funcionario capacitado. Lo ideal sería integrar el matrimonio con la ceremonia, pero los matrimonios en Madrid capital sólo se realizan en horario de atención al público, de lunes a viernes. No nos viene nada bien (recordatorio: Sábado 4 de Abril de 2009), así que nada, no se va a poder simultanear el matrimonio con la boda. A pesar de que mis padres hayan puesto el grito en el cielo con las administraciones madrileñas, y aún estén buscando la manera de sacar los libros oficiales del registro, no es para tanto, por favorrrrrrr.... Tampoco es que sea pompa y ceremonia lo que nos puedan ofrecer en Pradillo, sino más bien todo lo contrario según tengo entendido... ¡¡ni siquiera iban a poder asistir todos nuestros invitados!! En fin... continúo.

Para celebrar una ceremonia nupcial (o casamiento), se necesita un salón en el que quepan tus invitados, un maestro de ceremonias, y un protocolo o guión a seguir. Véase en el caso católico: Iglesia, sacerdote, liturgia (Evangelio, lecturas, promesas, peticiones...) Todas las religiones tienen ceremonias muy lucidas pero queridos padres, esto es lo que tienen las religiones, y por mucho que se quiera, en el juzgado tampoco íbamos a tenerlo. Así que tenemos dos opciones: la primera es ir directamente al papeo y bebercio: que por primera vez, me planto y os digo que PASO. Y la segunda es hacerlo a nuestro modo:

  • Lugar: Hotel "cerquita".
  • Maestro de ceremonias: un buen amigo que nos quiera hacer tal regalo.
  • Protocolo: un guión que confeccionaremos Fiancé y yo con la intención de transmitir de alguna manera lo que sentiremos ése día. Y espero que nadie lo vea como un "paripé"... pero si es así, me hago la pregunta ¿haría las cosas de diferente forma por lo que algunos puedan pensar? NO. Pues entonces corramos un tupido velo. NOTA: Este sabio pensamiento no os vayáis a pensar que es de mi cosecha, son horas de terapia no remunerada adecuadamente ya sabéis a quién.

Por último, para celebrar una boda se necesita: comida, bebida, música, dos recién casados, y sus queridos invitados.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Tengo que admitir que siento envidia. Principalmente por la decisión de pasar de un rollo religioso para hacer lo que a uno le apetece (pq casarse, seamos sinceros, apetece).

Pero también por tener un "todo alrededor" que te comprende en la decisión.