La priemera pregunta que te hacen al pedir cita en un sitio de vestidos es "¿cuándo es la boda?. Creo que la próxima cita que pida voy a decirles que me caso dentro de un mes, tengo ganas de ver cómo reaccionan una de estas dependientas súper ideales. Seguro que se llevan las manos a la cabeza o algo así.
Bueno, la segunda pregunta es por supuesto "¿qué idea tienes de vestido?".
Supongo que habrá muchas chicas que lleven soñando con su vestido de novia incluso antes de conocer a su futuro marido, en plan Monica la de Friends, pero es que no es mi caso, y la verdad, cuando les digo la idea que se me pasa por la cabeza, no suele ser la de un vestido de novia, en todo caso es la de un vestido de gala, de hermana de la novia, o de dama de honor... es decir, nada de velos, nada de colas, nada de encajes hasta los pies. Yo quiero un vestido de novia que no sea demasiado elegante, no quiero un gran cancán, ni mangas medievales, madre mia, es que ¡¡ni siquiera lo quiero totalmente blanco!!
De nuevo no creo que sea la primera chica con estos pensamientos, así que estoy segura de que tarde o temprano lo encontraré... pero tengo la impresión de que mi madre se está decepcionando un poco, creo que ella esperaba un poco más de pompa y boato.
Ayer me estuve probando vestidos en una tienda de las del grupo boutique "amalgama". Los que más me gustaron fueron los de Agatha Ruiz de la Prada... en mi vida hubiera pensado que algo de esta mujer me pudiera gustar, sus diseños siempre me han parecido auténticas mamarrachadas, la verdad. Pues a la dependienta de ayer debe ser que no le apetecía enseñármelos, porque me enseñó uno, me dijo que no se podían entallar, y ale, pasemos a los que a mí me apetece venderte. En especial uno con unos volantes que madre mía, parecía que había que darle salida como fuera a ésos volantes, ¡qué insistencia! Bueno, yo no me voy a quedar sin probarme los vestidos, ya encontraré la forma.
Enough for today.
domingo, 21 de septiembre de 2008
Vestido de novia - primeras impresiones
Hora de dejar de filosofar, y de entrar un poco más en materia.
He empezado a la búsqueda del vestido. Vivo en Madrid, y aquí la oferta es bastante amplia, así que como primera medida hice una lista de las tiendas que me gustaría visitar, y después me dispuse a llamar para concertar una cita. Creo que más o menos las tiendas se pueden dividir en tres grupos:
He empezado a la búsqueda del vestido. Vivo en Madrid, y aquí la oferta es bastante amplia, así que como primera medida hice una lista de las tiendas que me gustaría visitar, y después me dispuse a llamar para concertar una cita. Creo que más o menos las tiendas se pueden dividir en tres grupos:
- Talleres de alta costura. Son casas de modas de toda la vida, con gente bastante profesional atendiendo. El modo de trabajo es que tú les cuentes un poco tu planteamiento de boda, y de ese modo te conocen un poco. Son ellas las que te sugieren modelos, y no lo suelen hacer mal porque llevan toda la vida viendo chicas, y desengañémonos, no somos tan originales. Los vestidos suelen ser de muy alta calidad en los tejidos, y el precio, alto.
- Tiendas "amalgama": me refieron a boutiques de novia. Tienen su catálogos propios y cinco o seis diseñadores de fama que también les proporcionan vestidos. En este caso por lo que he experimentado, llegas a la tienda y te enchufan el catálogo para que tú les digas los que te quieres probar. La dependienta suele tener vestidos que ella prefiere veder, y otros que ni fú ni fá. Intentan envolverte un poco, insisten. Las calidades de los catálogos suelen ser menores, la telas no son tan "divinas" (frase de mi madre), los precios algo menores siempre y cuando no te encapriches de algún diseñador de renombre.
- Tiendas exclusivas: una firma de éxito tiene la suficiente producción como para poner su propia boutique. De estas no puedo hablar porque aún no he entrado a ninguna, ya os contaré qué tal. Apuntan maneras porque no puedes llamar y pedir cita, si no que llamar para que te apunten en una lista de peticiones de cita, y en el trascurso de un par de días, te llaman ellos. Llevo toda la semana con la coña en el trabajo de que estaba esperando la llamada de la mismísima Rosa Clará :D
jueves, 18 de septiembre de 2008
Las preguntas básicas: WHO
Antes de entrar de lleno en detalles organizativos, se me ha ocurrido que me podría hacer públicamente las preguntas éstas que se hacen los periodistas (o supuestamente deberían hacerse), antes de escribir un artículo, las 5 W's. En estos dos años de convivencia las he respondido a todas, porque si no, no decidiría montar el sarao y arruinarme a la vez que de paso arruino a mi familia, pero bueno, por si hay gente que se lanza al matrimonio sin pasar por la fase de pruebas, lanzo estas cuestiones :). (NOTA: cada vez que pronuncio "matrimonio" me acuerdo de la peli de "La Princesa Prometida", Mr. Bean haciendo de cura gangoso, naturalmente, doblada)
1. Who? -- Who am I going to marry? O lo que viene siendo, ¿con quién me estoy jugando los cuartos?
Lejos de ponerme a decir lo maravilloso y estupendo que es mi prometido (de aquí en adelante, llamémosle "Fiancé"), que lo es (y mucho!) se me ocurren ciertos requisitos básicos en los que inconscientemente como hembra supongo que me habré fijado, y otros requisitos no tan básicos, que como ser racional que anhela el éxito en cualquier aspecto de su vida, más me vale fijarme.
Esto pueden ser cosas como ¿quiere tener hijos?. Sí, sí, ya, muy básico, no? Pero conozco parejas que cuando cumplen los 45 a ella, que cuando se casó tenía muy clarito que no quería, le entra la fiebre uterina (cosa rara porque a esa edad más bien lo que llega es la menopausia), y de repente, si te he visto no me acuerdo.
Más cosas la leche de importantes, ¿estoy dispuesta a que su familia sea también mi familia? ¿soy lo suficientemente lista/interesante para que cuando se aburra de mi cuerpo escultural, le interese aún mi mente privilegiada? ¿estoy dispuesta a que decisiones trascendentales (vivienda, hijos, deudas en general) dependan de dos?
Pues claro, coñe!
Ahí queda éso.
1. Who? -- Who am I going to marry? O lo que viene siendo, ¿con quién me estoy jugando los cuartos?
Lejos de ponerme a decir lo maravilloso y estupendo que es mi prometido (de aquí en adelante, llamémosle "Fiancé"), que lo es (y mucho!) se me ocurren ciertos requisitos básicos en los que inconscientemente como hembra supongo que me habré fijado, y otros requisitos no tan básicos, que como ser racional que anhela el éxito en cualquier aspecto de su vida, más me vale fijarme.
Esto pueden ser cosas como ¿quiere tener hijos?. Sí, sí, ya, muy básico, no? Pero conozco parejas que cuando cumplen los 45 a ella, que cuando se casó tenía muy clarito que no quería, le entra la fiebre uterina (cosa rara porque a esa edad más bien lo que llega es la menopausia), y de repente, si te he visto no me acuerdo.
Más cosas la leche de importantes, ¿estoy dispuesta a que su familia sea también mi familia? ¿soy lo suficientemente lista/interesante para que cuando se aburra de mi cuerpo escultural, le interese aún mi mente privilegiada? ¿estoy dispuesta a que decisiones trascendentales (vivienda, hijos, deudas en general) dependan de dos?
Pues claro, coñe!
Ahí queda éso.
lunes, 15 de septiembre de 2008
Primera entrada, a más de seis meses del día D
Y bien, lo más fácil para empezar un blog es tener un tema del que hablar. En mi caso al menos, ésa ha sido la eterna excusa para no empezar ninguno. Digamos que aunque no sea un tema de lo más enrollado y excitante, es algo por lo que empezar.
De antemano voy avisando que mi actitud hacia el tema boda, hoy por hoy, es más bien... pasotilla. Sin malos entendidos, me hace bastante ilusión, mis padres están muy contentos con el asunto, y verles a ellos disfrutar pues mola, pero no sé... creo que me falta aún un tiempo para asumir todo esto de estar prometida. Va a estar bien escribir aquí de vez en cuando sobre el tema, a ver si me voy haciendo a la idea.
De antemano voy avisando que mi actitud hacia el tema boda, hoy por hoy, es más bien... pasotilla. Sin malos entendidos, me hace bastante ilusión, mis padres están muy contentos con el asunto, y verles a ellos disfrutar pues mola, pero no sé... creo que me falta aún un tiempo para asumir todo esto de estar prometida. Va a estar bien escribir aquí de vez en cuando sobre el tema, a ver si me voy haciendo a la idea.
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